- Elegir un material solo por su nombre y no por sus propiedades reales
Uno de los fallos más habituales es seleccionar un plástico únicamente por su denominación comercial (PA6, POM, PP, PVC…) sin analizar en profundidad propiedades como:
- absorción de humedad,
- resistencia química,
- coeficiente de fricción,
- resistencia térmica,
- estabilidad dimensional,
- capacidad de mecanizado.
Cómo evitarlo: comparar siempre ficha técnica y condiciones reales de trabajo, no solo el tipo de material. En AMPLA asesoramos de forma personalizada según la aplicación y su entorno.
- No considerar la humedad y la absorción de agua
Materiales como PA6 o PA66 absorben humedad, lo que puede modificar dimensiones, rigidez y comportamiento mecánico.
Casos típicos:
- Engranajes que cambian tolerancias.
- Guías o piezas que se deforman.
- Reducción inesperada de la dureza.
Cómo evitarlo:
- Usar alternativas dimensionalmente estables (POM C, PET, PEEK…).
- Evaluar la humedad del entorno y el tiempo de exposición.
- Escoger un plástico sin revisar su resistencia química
Es común elegir materiales excelentes mecánicamente (POM, PA) que sin embargo fallan en presencia de ciertos productos químicos: hipoclorito, ácidos fuertes, disolventes, detergentes industriales…
Cómo evitarlo:
Consultar una tabla de compatibilidad química y, en caso de duda, optar por materiales como PP, PVDF o PTFE, altamente resistentes.
- Usar materiales estándar en aplicaciones de alta temperatura
Muchos fallos se dan por emplear plásticos como PE, PP o PVC en zonas próximas a motores, hornos, líneas de vapor o maquinaria sometida a calor.
Cómo evitarlo:
Elegir materiales adecuados: PEEK, PPS, PSU, PA66 GF, dependiendo del rango térmico.
Una selección correcta evita deformaciones, pérdida de rigidez o roturas por fatiga térmica.
- No tener en cuenta el desgaste y la fricción
En componentes sometidos a deslizamiento (guías, apoyos, engranajes, rodamientos), materiales incorrectos pueden generar ruido, desgaste prematuro o agarrotamiento.
Cómo evitarlo:
- Para baja fricción: UHMW, PET o PTFE.
- Para desgaste con carga: PA6, PA66 y preferiblemente PA6G (colada), en los 3 casos si es con aditivos autolubricantes mejor, por ejemplo: MoS2, Aceite…
- Otras opciones serian el PET y el PET TX (Autolubricado) y por último, si la aplicación requiere resistencia a la temperatura, se Aconseja PEEK, PEEK Mod (Cargas)
La Fibra de Vidrio aporta resiliencia, tenacidad y estabilidad dimensional a las Poliamidas, pero no mejoran su resistencia al desgaste.
- En aplicaciones muy abrasivas: composiciones modificadas o cargas especiales como microesferas de vidrio.
- Olvidar la importancia de la geometría y del mecanizado
A veces un material es técnicamente correcto, pero su comportamiento durante el mecanizado o en piezas delicadas no es el ideal.
Problemas habituales:
- Grietas en mecanizados finos.
- Rebabas que embotan e inutilizan la máquina.
- Tensiones internas por espesores excesivos o uso de materiales extrusionados frente a prensados/colados.
- No precalentar los materiales que lo requieren antes de mecanizarlos.
Cómo evitarlo:
Evaluar el tipo de pieza, las tolerancias necesarias, espesor, radios mínimos y tipo de acabado. Junto a nuestra delegación de plásticos técnicos, AMPLA ofrecemos asesoramiento y corte a medida para optimizar el rendimiento y la estabilidad dimensional.
- Basar la elección solo en el coste del material
Un error crítico y muy común: elegir el material más barato sin valorar su duración, rendimiento, coste de mantenimiento o impacto en el proceso productivo.
Muchas veces, una lámina de material un 20% más cara puede triplicar la vida útil, reducir paradas y mejorar eficacia.
Cómo evitarlo:
Evaluar siempre coste total de propiedad (TCO):
- durabilidad,
- mantenimiento,
- reposición,
- estabilidad,
- tiempos de producción.
Conclusión: elegir el plástico adecuado es una decisión estratégica
Cada aplicación industrial tiene su propio conjunto de requisitos: temperatura, fricción, química, humedad, cargas mecánicas, normativas sanitarias o alimentarias, etc. Por eso, la selección de material debe hacerse con criterio técnico y acompañamiento profesional.